Sobre mi "ética hegeliana" me hablas.
...y yo que, ¡ni siquiera he leído a Hegel!
"Todos me dicen El Negro (...)",
si me hablaras de mi pesimismo schopenhaueriano, ¡vale!, pero ¡ni Hegel ni polla!, jajajajajajajaj.
Es que tengo ascendente Virgo, p H.D. en Mareamiento de Perdices. Sé más bien lo que no quiero que lo que quiero. Y no quiero tener que mentir (es que tengo el sol en Sagitário...). Del poco se hace mucho: todo lo que respira ha sido un día una única célula. Después se unió a otra. Fusionadas se reprodujeron al infinito, explotó a la luz un niño que se compró unos Converse y se dejó seducir por una voz lánguida que le hablaba de un fainted love - copa de gin tonic en manos - y seria una película inglesa, de no estarmos en Brasil... No quiero mentir: tendré una ética hegeliana (o sin etiquetas ocidentales), pero me sobran protocolos orientales, sobre todo los que mantengo con mi espejo apuesto sobre la cama, del lado vacante: desciframe o devorote. No se trata del uno ni del otro, pero de mi. El dejarse llevar es dulce y cómodo, pero inoportuno en la segunda mitad de la vida, la que me acaricia los cantos de los ojos con sus manos llenas de gravedad, la misma que me escupe desde el espejo esas miradas austeras como la resaca del Negroni.
Es que en la segunda mitad de la vida, la última, la que puede ser menos que mitad, uno tiene más miedo al conocido que al nuevo, puesto que nada hay de nuevo bajo el sol, y la resaca es indefectible en los días posteriores a la borrachera. Claro esta - ¡eso sí! - que para eso han descubierto el Ibuprofeno.
¿Cenamos sushi mañana? y que la naturaleza juegue su papel.
_______________________________________________________________________________
Soy brasileño y vivo en España hace 5 años. Este blog lo hice... no sé bien para qué. Para publicar cosas que me interesan, cosas que pienso, escribo y veo. Nada, aqui lo teneis. (junio/2010)
Quien soy
Soy un tío normalito.
Un pelin hedonista, un poco generoso. Amigo de mis amigos. Con un cierto grado de creencias anarquicas, libertarias. Sueño un mundo libre, libre de todo, incluso del compromiso de ser libre. Soy romántico, extremadamente racional... llevo muy en serio las inquietudes existenciales: ¿quien soy?, ¿de donde vine?, ¿hacia donde voy? Pero no tengo ninguna respuesta. Lo dejo entonces (soy un pelin hedonista, ya lo sabéis). Insisto en exigir ser feliz o, al menos, estar tranquilo. Soy un poco ermitaño y un poco viajero. Soy contradictorio. Me gustan las paradojas, las preguntas sin respuestas: me gusto. El arte, por lo general, me atrae, y me gusta estar con poetas, pintores, escritores, escultores y boemios de toda clase. Me permito escribir poesias, dibujar, esculpir y “boemiar”. Soy artesano: me gusta hacer las cosas con mis propias manos, con dedicación y obsesión. Quizas por ello me sienta como un mosaico... Busco al Tao, mas no soy apto a hacer parte de instituciones religiosas. És que me falta un poco del sentido de disciplina. Me encanta dormir. Duermo siempre hasta el límite de la inevitablidad del atraso – y es que los riesgos me atraen. Me gusta compartir experiencias y debatir opiniones, sobre todo las divergentes. La duda es mi fuerza motriz, la curiosidad el combustible. Me preocupa el cambio climatico y me gustaria poder hacer algo en nivel masivo contra ese fantasma... En fin, ¡tantas cosas! Pregúntame más si lo desees.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario